Cannabis y sexualidad: libido, erección y ECS
- CB1 en tejido genital, hipotálamo y sistema límbico – ECS directamente integrado en la función sexual
- Bifásico: dosis bajas de THC aumentan la libido y la sensibilidad, dosis altas las inhiben
- Sol 2017 (n=28.000): Los consumidores de cannabis tuvieron más relaciones sexuales en todos los grupos demográficos
Cannabis y sexualidad: qué tiene que ver el ECS
El cannabis y la sexualidad es uno de los temas relacionados con el cannabis más debatidos pero menos investigados sistemáticamente. Se ha demostrado que el sistema endocannabinoide (SCE) desempeña un papel en la función sexual: los receptores CB1 se expresan en el tejido genital, el hipotálamo (motivación sexual), el sistema límbico (placer, recompensa) y las vías neurales periféricas (erección, orgasmo).
La anandamida (AEA) y el 2-AG influyen directamente en la libido, la excitación y la función orgásmica. Esto explica por qué el cannabis puede tanto mejorar como perjudicar las experiencias sexuales, dependiendo de la dosis.
El modelo bifásico: un poco ayuda, mucho perjudica
El cannabis tiene un claro efecto bifásico sobre la función sexual:
Dosis bajas de THC:
– Hipersensibilidad sensorial (efecto TRPV1 sobre el sentido del tacto) → percepción táctil más intensa.
– Ansiolisis → Reducción de la ansiedad de rendimiento, frecuente en la disfunción sexual.
– Aumento de la dopamina → mejora del estado de ánimo, motivación sexual ↑.
– Distorsión de la percepción temporal → fases de excitación subjetivamente más largas.
Altas dosis de THC / consumo crónico:
– Supresión de la testosterona: el consumo crónico de cannabis reduce la testosterona sérica entre un 15 y un 30% (Gorzalka 2010)
– Disfunción eréctil: la sobreactivación de CB1 inhibe la NO sintasa en los vasos sanguíneos del pene → Disfunción eréctil
– Hiperprolactinemia: el THC aumenta la prolactina → inhibe la libido
– Anorgasmia: la sobreactivación de CB1 puede afectar al momento y la intensidad del orgasmo
Situación del estudio: Cannabis y función sexual
| Estudio | diseño | Resultado |
|---|---|---|
| Sun & Eisenberg 2017 (J Sex Med) | Datos NSFG, n=28.176, frecuencia de consumo de cannabis frente a frecuencia de relaciones sexuales | Los consumidores de cannabis tuvieron relaciones sexuales un 20% más a menudo que los no consumidores; correlación con la frecuencia de consumo |
| Gebel et al. 2018 (J Sex Med) | Encuesta en línea, n=373, autoinforme después del consumo de cannabis | El 67 % informa de un aumento de la experiencia sexual; el 24 % ningún efecto; el 9 % deterioro; respuestas a la dosis: baja mejor |
| Gorzalka et al. 2010 (Eur J Pharmacol) | Revisión, cannabis + función sexual masculina | El consumo crónico de cannabis disminuye la testosterona, aumenta la prolactina, aumenta el riesgo de disfunción eréctil; el consumo agudo es ambivalente |
| Lynn et al. 2019 (Sex Med) | Prospectivo, n=373 mujeres, antes/después del consumo de cannabis antes del sexo | Consumido antes del sexo: 68 % reportan mejor orgasmo, 60 % mayor deseo, 52 % menos dolor. |
Mujeres: Cannabis y disfunción sexual
En el caso de las mujeres, los datos muestran sistemáticamente efectos positivos con un consumo moderado:
Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia): Analgesia del cannabis a través de CB1 en los nervios pélvicos – particularmente relevante para el dolor sexual relacionado con la endometriosis. Lynn 2019: reducción del dolor en un 52 %.
Lubricación: La reducción de la lubricación (sequedad vaginal) suele estar causada por la ansiedad. La ansiolisis del CBD mejora la capacidad de relajación → mejor respuesta de excitación.
Productos vaginales de CBD: Los lubricantes y supositorios de CBD están disponibles en Alemania. La activación local de CB1 en el tejido vaginal puede reducir el dolor y mejorar la lubricación. Aún faltan estudios clínicos.
Hombres: disfunción eréctil y cannabis
La disfunción eréctil (DE) en consumidores de cannabis está bien documentada con el consumo crónico elevado:
– CB1 en el músculo liso del cuerpo cavernoso inhibe la relajación mediada por NO cuando se sobreactiva → ED
– Consumo crónico de THC: testosterona ↓ + prolactina ↑ → inhibición dopaminérgica de la libido.
– Consumo <2×/semana en cantidades moderadas: no suele haber riesgo de disfunción eréctil; se ha descrito con frecuencia una mejora aguda del estado de ánimo sexual.
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PREGUNTAS FRECUENTES: Cannabis y sexualidad
Resumen
El cannabis y la sexualidad muestran un claro efecto bifásico: las dosis bajas mejoran la experiencia sexual a través de la ansiolisis, la potenciación sensorial y la dopamina; las dosis altas y crónicas provocan supresión de la testosterona, disfunción eréctil y pérdida de libido. Las mujeres se benefician especialmente del efecto analgésico en el dolor sexual. Los consumidores masculinos crónicos deben controlar la testosterona y la función sexual. Temas relacionados: Cannabis y estrés (ansiolisis como mecanismo clave) y Cannabis y hormonas.














