Adiestramiento de pomeranias: consejos para cachorros y pomeranias adultos
El pomerania es inteligente, tiene ganas de aprender y es cariñoso, pero necesita normas claras y un liderazgo constante. Si aborda el adiestramiento del pomerania correctamente desde el principio, conseguirá un perro que se adapta perfectamente a la vida familiar y urbana. Más información sobre la raza en la descripción general del Pomerania grande.
¿Cuándo debe comenzar la educación?
Inmediatamente: desde el primer día en que el cachorro se muda. Por muy mono que sea el pequeño pomerania, la constancia desde el principio es crucial. Lo que le permitas hacer al cachorro, el perro adulto lo dará por sentado. Las primeras 12 semanas son la fase de impronta más sensible: es cuando el perro aprende más rápido.
Órdenes básicas para cachorros de pomerania
Todo Pomerania debería dominar estas cinco órdenes – apréndalas en este orden:
- Sentarse: La orden más sencilla, siempre la primera. Recompénsalo con golosinas y elogios.
- Lugar: Basado en el asiento, importante para la tranquilidad en público
- Estancia: ejercicio de paciencia – primero distancia corta, luego más larga
- Come / Here: Salvavidas – debe funcionar de forma absolutamente fiable
- Off / No: Límite claro, voz tranquila pero firme.
Refuerzo positivo: por qué no funcionan los castigos
Los pomeranias son extremadamente sensibles a la presión y al castigo. Los gritos fuertes, las correcciones físicas o los chillidos a esta raza provocan retraimiento, desconfianza y, en el peor de los casos, mordiscos por miedo. Lo que funciona: Refuerzo positivo: recompensa (golosinas, elogios, juego) inmediatamente después del comportamiento deseado. El perro aprende: esta reacción trae cosas buenas.

Socialización: lo que necesitan experimentar los cachorros de pomerania
Los cachorros que recogen muchas impresiones diferentes entre la 3ª y la 12ª semana de vida se convierten en perros seguros de sí mismos. Puntos importantes de la socialización de los Pomerania:
- Otros perros (de diferentes tamaños) – especialmente importante porque los Poms suelen ser percibidos como presas por los perros más grandes.
- Niños, extraños, multitudes
- Ruido urbano: coches, bicicletas, trenes, música
- Varios revestimientos de suelo: Asfalto, hierba, enrejado, escaleras
- Visitas al veterinario sin tratamiento (sólo oler y comer)
Educar al pomerania
Los pomeranias son conocidos por su pequeño tamaño y, por desgracia, también por el hecho de que el adiestramiento requiere más paciencia que con razas más grandes. La vejiga de los cachorros es pequeña, por lo que las ganas de orinar son frecuentes. Regla de oro: Salir cada 1-2 horas, directamente después de dormir, después de comer y después de jugar. No regañe en caso de accidente: límpielo con calma, evite el contacto visual y reaccione con más rapidez la próxima vez.
Problemas típicos de la crianza de los hijos y soluciones
- Ladridos: Los pomeranias son muy despiertos por naturaleza. Identifique la causa (miedo, excitación, aburrimiento) y trabaje específicamente sobre ella – enseñar «¡Habla!» ayuda a controlar los ladridos.
- Síndrome del perro pequeño: a menudo se trata a los perros pequeños como si fueran bebés. Las normas claras se aplican por igual a todos los perros, por pequeños que sean.
- Ansiedad de separación: Practica periodos cortos a solas desde el primer día. Nunca digas adiós o hola de forma dramática












