Look a capas: capas como un profesional – los mejores trucos de estilismo
El look a capas es más que una tendencia: es una filosofía de estilo. Llevar varias capas superpuestas parece demasiado al principio, pero si dominas el arte de las capas, nunca parecerás sobrecargada, sino más bien bien bien pensada e individualizada. La base de todo look a capas es un armario cápsula bien pensado.

¿Qué es un look a capas?
El look a capas (también conocido como layering ) describe la superposición deliberada de diferentes prendas de ropa. Se combinan diferentes longitudes, texturas y pesos de forma que cada capa quede visible y contribuya al conjunto. El look a capas funciona durante todo el año, pero adquiere todo su esplendor en otoño e invierno.
Los tres niveles del look a capas perfecto
Primer nivel: La propiedad
Contacto directo con la piel: debe ajustarse y no interferir:
- Manga larga ajustada o cuello alto
- Cárdigan slim fit o camisa fina
- Cercano al cuerpo, nunca demasiado ancho, para que las capas siguientes no se hinchen
Segundo nivel: La pieza central
Aporta volumen y carácter:
- Blazer oversize, cárdigan o rebeca con textura
- Chaleco (chaleco hinchable o chaleco de punto): actualmente es la prenda de abrigo más de moda.
- Chaqueta corta o cazadora bomber
Tercer nivel: la conclusión
Te protege del frío y enmarca tu look. Las gabardinas, que no pueden faltar en tu armario cápsula, son especialmente versátiles en este caso:
- Abrigo largo o gabardina
- Chaqueta de cuero oversize
- Capa amortiguadora (más fuerte en colores neutros)

Look a capas con vestidos y faldas
La superposición de capas no sólo funciona con tops. Un vestido midi sobre un jersey de cuello alto es uno de los looks más otoñales. Otra opción: unos vaqueros o unos pantalones ajustados bajo un vestido amplio o una falda maxi: aporta nuevas proporciones y te mantiene abrigada.
Colores y texturas para un look a capas
Hay dos principios que funcionan de forma fiable:
- Look monocromático a capas: Todas las capas del mismo color pero de diferentes texturas: cuero, punto y satén crean un juego perfecto.
- Tono sobre tono: gris más beige más blanco, nunca aburrido, siempre armonioso.
Lo que no funciona: demasiados estampados superpuestos. Máximo: un estampado por prenda, el resto liso.
Look a capas jugando con las proporciones
La regla clave: corto sobre largo o largo sobre corto, nunca la misma longitud. Una americana corta sobre una camisa larga que asoma por abajo. Un cárdigan largo sobre un vestido corto. Las diferencias de longitud son las que hacen que los looks a capas resulten interesantes.
Las mejores piezas para un look a capas
- Chaleco Puffer: sobre el cuello alto y bajo el abrigo – funciona y parece una combinación profesional
- Cárdigan largo: la pieza central más versátil, como sustituto de un abrigo o debajo de una chaqueta
- Vestido de cuello alto: el look se completa con un cárdigan por encima y un abrigo
- Camisa de franela oversize: atada a la cintura para crear una tercera capa informal sin ningún esfuerzo adicional.




















